LCSP son las siglas de la Ley de Contratos del Sector Público: la norma que regula cómo las administraciones y entidades públicas españolas contratan obras, servicios y suministros. Es la «reglas del juego» de cualquier licitación a la que te presentes.
En vigor hoy está la Ley 9/2017, de 8 de noviembre, que transpone al derecho español las directivas europeas de contratación 2014/23/UE y 2014/24/UE. Sustituyó al anterior texto refundido de 2011.
Qué significa para ti al licitar
Cada pliego al que optes se rige por la LCSP: define quién puede contratar, qué solvencia te pueden pedir, qué procedimientos existen, qué garantías caben y cómo reclamar si algo va mal. Conocer sus artículos clave es saber, de un vistazo, qué puede y qué no puede exigirte un órgano de contratación.
Qué regula y umbrales
La LCSP fija su ámbito de aplicación en el artículo 3 y distingue los contratos sujetos a regulación armonizada (SARA) —los de mayor importe, con reglas europeas reforzadas— del resto. Para 2026 los umbrales SARA son 140.000 € en suministros y servicios de la Administración General del Estado, 216.000 € para los demás poderes adjudicadores y 5.404.000 € en obras. Los umbrales se recogen en los artículos 19 a 23.
Términos relacionados
Para moverte por la LCSP conviene dominar el ROLECE (registro de licitadores), el DEUC (declaración responsable) y el presupuesto base de licitación. Si nunca te has presentado, empieza por nuestra guía cómo participar en una licitación pública y explora las licitaciones abiertas.