En muchas licitaciones la memoria técnica decide quién gana. Cuando el precio de varios licitadores es parecido, es la calidad de la propuesta técnica la que reparte los puntos. Esta guía explica qué es, cómo estructurarla, cómo se puntúa y —muy importante— los errores que descalifican una oferta antes incluso de valorarla.
Qué es la memoria técnica
La memoria técnica es el documento de la oferta técnica con el que explicas al órgano de contratación cómo vas a ejecutar el contrato: con qué metodología, qué medios, en qué plazos y con qué controles de calidad. Es la parte de la propuesta que evalúan los criterios sujetos a juicio de valor (los que no se aplican con una fórmula automática) y, por tanto, donde más se diferencia una empresa de otra a igualdad de precio.
Estructura tipo (índice recomendado)
No hay un modelo único —cada pliego manda—, pero una memoria competitiva suele ordenarse así:
- Conocimiento del proyecto y del entorno. Demuestra que has estudiado el lugar de ejecución, los condicionantes y los riesgos, con soluciones a los imprevistos previsibles.
- Metodología de ejecución. El «cómo» y el «por qué». Evita respuestas genéricas: justifica cada proceso con datos, normativa aplicable (p. ej. ISO) y protocolos concretos.
- Planificación y plazos. Cronograma o diagrama de Gantt con fases, hitos y puntos de control.
- Medios técnicos y humanos. Organigrama específico del contrato, perfiles del equipo asignado y recursos materiales que se ponen a disposición.
- Gestión medioambiental y seguridad. Medidas de reducción de impacto, gestión de residuos y protocolos de seguridad y salud laboral.
- Control de calidad. Indicadores, seguimiento y mecanismos de corrección.
- Mejoras y valor añadido. Soluciones que aporten valor real al órgano sin coste adicional, siempre que el pliego las admita y puntúe.
Regla de oro: responde punto por punto a los criterios de adjudicación del PCAP. Los evaluadores puntúan lo que el pliego dice que van a puntuar, no lo que a ti te parece relevante.
Cómo se puntúa la memoria técnica
Los criterios de adjudicación se dividen en dos familias: los evaluables mediante juicio de valor (subjetivos: calidad de la metodología, del plan de trabajo, etc.) y los evaluables mediante fórmula (automáticos: sobre todo el precio). La memoria técnica se valora con los primeros (arts. 145 y 146 LCSP).
La valoración de los criterios de juicio de valor debe realizarse antes de conocer los criterios cuantificables por fórmula (art. 146.2 LCSP). Además, cuando esos criterios de juicio de valor ponderan más que los evaluables por fórmula, su valoración corresponde a un comité de expertos u organismo técnico especializado (art. 146.2 LCSP). De ahí la separación en sobres y el orden de apertura que verás en la mesa de contratación.
Errores que descalifican
Algunos fallos no restan puntos: directamente excluyen tu oferta. Los más habituales:
- Desvelar la oferta económica en el sobre técnico. Este es el error clásico y más grave. Incluir el precio, o datos que permitan deducirlo, en la documentación técnica que se valora por juicio de valor puede acarrear la exclusión de la oferta, porque vulnera el secreto de las proposiciones (art. 139.2 LCSP) al conocerse anticipadamente la oferta económica, según doctrina constante de los tribunales administrativos de recursos contractuales (TACRC).
- No respetar el límite de extensión o formato que fije el pliego (páginas, tipografía, índice): puede suponer la no valoración de lo que exceda.
- Presentar fuera de plazo o por un canal distinto al electrónico exigido: rechazo sin excepción.
- Copiar y pegar el pliego sin propuesta propia: no acredita nada y se puntúa a cero.
- Ofrecer mejoras no admitidas por el pliego: no puntúan y pueden generar dudas sobre la oferta.
Si tu oferta económica es muy agresiva, comprueba antes si podría entrar en presunción de anormalidad con nuestra guía y calculadora de baja temeraria.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la memoria técnica en una licitación?
Es el documento de la oferta técnica que describe cómo se ejecutará el contrato (metodología, medios, plazos y controles). La valoran los criterios de adjudicación sujetos a juicio de valor.
¿Qué debe contener una memoria técnica?
De forma general: conocimiento del proyecto, metodología de ejecución, planificación y plazos, medios técnicos y humanos, gestión ambiental y de seguridad, control de calidad y, si el pliego las admite, mejoras. Siempre respondiendo a los criterios del PCAP.
¿Cómo se puntúa la memoria técnica?
Mediante los criterios de adjudicación evaluables por juicio de valor recogidos en el pliego, frente a los criterios evaluables por fórmula (como el precio), que se aplican de forma automática.
¿Por qué se excluye una oferta por incluir el precio en el sobre técnico?
Porque la valoración de los criterios de juicio de valor debe hacerse sin conocer la oferta económica. Revelar el precio en la documentación técnica compromete esa independencia y suele acarrear la exclusión de la oferta.