Una oferta anormalmente baja —lo que coloquialmente se llama baja temeraria— es aquella cuyo importe es tan reducido respecto al resto de ofertas o al presupuesto que hace presumir que no podrá cumplirse correctamente. Antes de rechazarla, el órgano de contratación está obligado a dar audiencia al licitador para que la justifique (artículo 149.4 de la LCSP); solo si la justificación no acredita la viabilidad de la oferta se excluye de forma motivada (artículo 149.6).
Calcúlalo y justifícalo
¿Tu oferta entra en presunción de anormalidad? Compruébalo con nuestra calculadora de baja temeraria y aprende a defenderla en cómo ganar una licitación pública.
Términos relacionados
El umbral de anormalidad se mide respecto al presupuesto base de licitación y al resto de ofertas, y afecta a la adjudicación.