La adjudicación es el acto por el que el órgano de contratación, tras valorar todas las ofertas admitidas, selecciona la mejor y le asigna el contrato. Es el momento en que se decide quién ejecutará la obra, el servicio o el suministro licitado.
Llega al final del procedimiento: se abren y valoran las ofertas conforme a los criterios del pliego, se clasifican por puntuación de mayor a menor y se propone adjudicatario al licitador con la mejor relación calidad-precio (artículo 150 de la LCSP). El órgano dicta después una resolución de adjudicación motivada y la notifica a todos los candidatos y licitadores (artículo 151 de la LCSP).
Qué significa para ti al licitar
Que te adjudiquen no es aún firmar: cuando eres el propuesto adjudicatario, el órgano te requiere para que aportes, en un plazo de 10 días hábiles (artículo 150.2 de la LCSP), la documentación acreditativa (solvencia, estar al corriente de obligaciones y la garantía definitiva si procede). Si no la presentas en ese plazo, tu oferta decae y se adjudica al siguiente clasificado. Ten esa documentación lista antes de que te llamen.
Adjudicación y formalización no son lo mismo
Una vez presentas la documentación que se te requiere, el órgano de contratación debe dictar la adjudicación en los cinco días hábiles siguientes (artículo 150.3 de la LCSP). Pero que te adjudiquen todavía no es tener el contrato: este solo existe cuando se firma su formalización (artículo 153 de la LCSP).
Por qué no te hacen firmar el mismo día aunque hayas ganado
En los contratos de mayor importe (los sujetos a recurso especial, normalmente los contratos SARA), la ley obliga a esperar: la formalización no puede producirse antes de que transcurran 15 días hábiles desde que se remite la notificación de la adjudicación a todos los licitadores (artículo 153.3 de la LCSP). Ese plazo de espera —el standstill— existe para que quien no esté conforme pueda interponer el recurso especial en materia de contratación (artículos 44 y siguientes de la LCSP) antes de que el contrato quede cerrado. Por eso, aunque hayas ganado, la firma se hace esperar: la adjudicación aún puede revisarse —a tu favor cuando el que gana es otro, y en tu contra cuando ganas tú—.
Términos relacionados
La adjudicación cierra la licitación pública y puede referirse a un lote concreto o a una concesión. Si tu oferta es muy baja respecto al presupuesto base de licitación, calcula el riesgo con nuestra calculadora de baja temeraria y repasa cómo ganar una licitación pública.